Uno de los primeros aspectos que resalta de Melilla, además de su patrimonio arquitectónico, es la riqueza cultural. La multiculturalidad que ofrece la ciudad, y que llama la atención de todos los que la visitan, es su principal atractivo. Y la cultura amazigh tiene un papel fundamental en el entramado social melillense.

Las relaciones de la cultura amazigh con la península se remontan a los tiempos pre-islámicos y, sin embargo, hay un gran desconocimiento de su historia y realidad. No obstante, ha conseguido adquirir gran relevancia en las últimas décadas convirtiéndose en objeto de estudio por muchos investigadores.

La cultura amazigh ha conseguido también manifestarse a través de muchos medios, ya sea la literatura, la fotografía, el cine o la música. Algo que se encargó de reivindicar, de una manera innovadora, la primera edición del Iwa Fest que tuvo lugar hace poco más de un mes.

Lejos de las tradicionales ponencias y conferencias, el Iwa Fest consiguió revitalizar los valores culturales del amazigh de una forma distinta. Primero, a través de exposiciones de arte que ofrecieron una muestra de los distintos artistas con sus propios lenguajes dentro de esta cultura. 

Destacados personajes se reunieron en la ciudad para fomentar la cultura amazigh, como la escritora Najat el Hachmi o el cineasta Tarik El Idrissi, que también proyectará mañana su primer largometraje en la Uned.

Pero lo más destacado del evento fue su música. Este festival consiguió reunir en el Fuerte de Victoria Grande una cartera de artistas amazigh que encandilaron a muchos melillenses, deseosos de que la experiencia se repitiese el año que viene.